Aalsmeer, la subasta de flores más colorida de Llama Dice

Prototipo del juego de mesa Aalsmeer, de Llama Dice, en el Protos y Tipos 2017 de Zaragoza.
  • Aalsmeer es el nombre del nuevo prototipo de juego de mesa de Llama Dice.


Sheila Santos e Israel Cendrero, la pareja de creadores Llama Dice (Aloha pioha, Ray Master, Mondrian, The Red Cathedral…), trabajaron a contrareloj para presentar en el Encuentro de Protos y Tipos 2017 un título que pudimos probar el primer día de la reunión de autores en el hotel Tulip Inn de Zaragoza.

La madrugada del sábado estaba bien entrada cuando, recogiendo los componentes de su nuevo juego de próxima publicación por la editorial Meridiano 6, The Red Cathedral, Isra y Shei nos preguntan si queremos probar su último prototipo. Ambos comentan que está muy verde, que apenas han descansado la última semana para traerlo lo mejor posible al evento. La noche es joven, nos acercamos a la cafetera, preparamos un solo largo y volvemos a la mesa.

Aalsmeer es una pequeña localidad a trece kilómetros de Amsterdam. Es conocida por albergar la subasta de flores más grande del mundo y esta es la ambientación elegida para el juego que nos ocupa.

Cuatro días antes de San Valentín, cuando la actividad es más frenética en Aalsmeer, representamos a empresarios del mundo floral que deben sacar el mayor rendimiento a sus trabajadores y las acciones que estos pueden desarrollar. Y no pueden ser más simples: comprar flores en la subasta, adquirir encargos, enviar los mismos a los mercados de América, Asia y Europa, cumplir objetivos y mantener las flores.

Aalsmeer

La mecánica de colocación de trabajadores es lo primero que sorprende en la explicación del juego. En cada ronda salen de una bolsa aleatoriamente cinco meeples de tres colores diferentes. El peón verde permite a los jugadores comprar las flores de una línea del mercado, horizontal o vertical. El blanco es el encargado de adquirir contratos. El negro será el necesario para enviar cada pedido. Estos meeples se colocan cada ronda en losetas numeradas que también contienen un beneficio económico en forma de descuento de primera compra (más descuento a jugador mas tardío).

El orden de turno, componente esencial del juego

Un aspecto interesante de este Aalsmeer es el inicio de la ronda. Los jugadores escogen en orden de turno una de las losetas con trabajadores aleatorios y comenzarán a repartirlos en el orden numérico que indica la misma.

Antes de actuar, tres cartas de un mazo de flores especial se revelan para indicar qué productos serán los más valorados durante esta ronda y se mueven sus indicadores en un medidor doble que funciona al estilo de puntuación de Twilight Struggle. Como si de una campaña de Marketing se tratara, en este momento y según los contratos que posean los jugadores, también podrán ir usando cartas de su mano, modificar estos valores poniendo más de moda unas flores que otras. Un tira y afloja que puede aumentar el beneficio de las ventas considerablemente.

Probando Aalsmeer a menos de 24h del evento

Del mismo modo se presentan una serie de objetivos de contratos cumplidos, que proporcionan puntos de victoria extra y que se consiguen al haber realizado envíos en combinaciones de transporte determinadas.

En este momento, los jugadores comienzan a colocar los peones en el tablero, y realizan las acciones de cada uno de ellos:

  • Comprar una línea de flores de las seis disponibles (tres horizontales y tres verticales) aplicando el descuento de la loseta y añadiendo esas cartas a la mano (límite de diez). Representan cestas simples o dobles de rosas, tulipanes, violetas, margaritas y gerberas.
  • Coger los dos contratos a la vista, elegir uno y descartar el otro. Los contratos se quedan en la mano del jugador hasta que se pueden cumplir y realizar el envío. En ellos consta el tipo de transporte a utilizar, las flores que deben emplearse y el beneficio obtenido por él. Una vez elegido, se reponen para el próximo jugador.
  • Colocar un peón negro en uno de los tres mercados internacionales y realizar el  envío de uno o más de los pedidos en la mano del jugador. Por cada uno de ellos, hay que añadir tantas flores del tipo que se presente en la carta. Al finalizar se obtendrán tanto el beneficio económico como una recompensa en puntos de victoria, que depende de  una loseta aleatoria y la cantidad de pedidos realizados. Si en este momento se ha cumplido los requerimientos de los hitos de encargos se retira la carta correspondiente y se reparten los puntos de victoria señalados.
  • Utilizar un trabajador cualquiera en la zona de objetivos descartando los contratos cumplidos correspondientes; el jugador conseguirá los puntos de victoria indicados.
  • En último lugar, un trabajador de cualquier color será enviado a mantener las flores de la mano del jugador, regándolas; en caso contrario, se verá obligado a descartarse de la mitad de ellas. En la partida que jugamos, todos los participantes podían destinar un meeple a ello pero en versiones posteriores se redujo la cantidad de jugadores que podían irrigar las plantas en beneficio de la dinámica de juego.

Aparte de estas cinco opciones, los trabajadores pueden ser devueltos a la bolsa para conseguir efectivo o dos del mismo color pueden desarrollar la tarea de otro diferente.

Durante la ronda, el primer jugador que se quede sin trabajadores será el que reciba el contador de jugador inicial para la siguiente elección de losetas. El juego continúa durante 3 rondas más, representando los días hasta el catorce de febrero, momento en el que se procede al recuento de puntos de victoria.

En un evento como el que nos ocupa no es inhabitual poder disfrutar de juegos casi terminados y que dejan un excelente poso al acabar.  Aalsmeer es un eurogame que aún estando en fase de pruebas, ya transmite esa sensación de final de desarrollo. Y sobre todo es ameno, con poco entreturno y, debido a las ajustadas posibilidades, con rapidez de decisión.

Después de tres jornadas de pruebas, Sheila e Israel se llevaron antiguas ideas algo más pulidas y nuevas opciones para ser exprimidas en los próximos meses. Una demostración más de que esta pareja, cuando presenta un prototipo, lo hace con una cantidad ingente de trabajo que no se ve, pero que se aprecia en cada detalle.

Fuente de las fotografías: Página web de Llama Dice.

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