Pérez Corbella, el pintor de monstruos

VÍCTOR PÉREZ CORBELLÁ

Hace muchos años que los juegos de mesa se popularizaron entre la gente de todas las culturas. Desde los primeros dados tallados con hueso hasta el ultimísimo This War of Mine, todos ellos han divertido a jugones del mundo entero. Una de las características que más peso ha ido ganando dentro del ámbito lúdico ha sido la ilustración. Ya es habitual encontrar en las cubiertas y junto a los grandes nombres de los creadores de juegos los de los no menos grandes ilustradores que los acompañan. Hoy vais a poder conocer un poco más a uno de los más prolíficos de nuestro país: Víctor Pérez Corbella.


El amor por los lápices y los colores caló en Víctor desde su más temprana infancia. Ya de pequeño, y como ávido lector de comics que era, quiso dedicarse a emular a sus autores favoritos (como Disney de niño y Uderzo o un poco más adelante Ibáñez) y realizar sus propias historias. “Mamé mucho cómic y crecí pensando en dedicarme más a dibujar estos que a trabajar como ilustrador”, recuerda en la entrevista concedida a MiCabezaFriki.

En el salón de la casa de una pintora de su barrio al que acudía junto con otros chavales comenzó a formarse y a aprender las técnicas que más tarde desarrollaría en la Escuela Superior de Dibujo de Madrid. Pronto, los cómics infantiles dieron paso a otras influencias: las que llegaban en cascada de grandes ilustradores de las viñetas de los 90: Byrne, Buscema, Adams, Lee, Madureira… Y un poco más tarde Luis Royo, Juan Giménez, Frank Frazetta y Brom. Todos ellos forjaron la vena creativa de Víctor y sentaron una base que aún hoy perdura en sus trabajos.

Pérez Corbella comenzó presentando alguna de sus creaciones a concursos e inició proyectos de series con varios compañeros. Pero aquello no colmaba sus expectativas como ilustrador. “Tras varias historietas cortas para concursos, proyectos inacabados de series con un colega y algún trabajo como entintador, me di cuenta de que empezaba con muchas ganas las historias, pero que a la larga me aburría tener que centrarme en una narración viñeta por viñeta, dibujando los mismos personajes…”, confiesa.

Aquel impás en su quehacer creativo le permitió ir descubriendo poco a poco sus gustos. Lo que realmente quería desarrollar era la faceta de creación de personajes, criaturas y escenas únicas y la posibilidad de cambiar de registro con frecuencia, sin encasillarse. Así fue como empezó a evolucionar como ilustrador y así fue como comenzó a buscar su hueco en el mundo del arte, el hueco que hoy ocupa, mantiene y enriquece.

Y sin ser excesivamente maniático, ni siquiera a la hora de sentarse a dibujar. Eso sí, tiene sus rutinas. “Un rito por necesidad son mis estiramientos mañaneros, sobre todo para prevenir las tendinitis”, desvela. Eso cada día a primera hora. Luego, después de consultar la agenda para corroborar los tiempos de entrega de cada proyecto (suele coincidir con varios a un tiempo), escoge un podcast o un disco para escuchar de fondo y empieza a crear. Ahora mismo está inmerso, entre otras, en impactantes criaturas como las diferentes razas del juego Parallax, cuyo mecenazgo verá la luz tras el verano.

El formato de ilustración digital que lleva años empleando le proporciona la versatilidad y las herramientas básicas en su trabajo. “Estoy retomando el lápiz y la tinta para bocetos en libreta porque lo echaba un poco de menos, pero para trabajar es mucho más comodo y rápido la ilustración digital y llevo muchos años trabajando únicamente de esta manera”, razona Víctor. Algunos de sus bocetos recalan en su cuenta de twitter (https://twitter.com/VPCorbella/) que os animamos a seguir.

Pero, ¿cómo llega un ilustrador a especializarse en juegos de mesa y rol?

Ganarse la vida dibujando tan solo temas que a uno le satisfacen está solo al alcance de unos pocos. En el caso de Víctor, la fantasía y la ciencia ficción le gustan, lo que hace mucho más placentero su desarrollo laboral. Ha sido proyecto a proyecto cuando esa preferencia se ha convertido en casi su único trabajo. Y sin embargo, no siempre ha sido un jugón. A pesar de haber trabajado para Fantasy Flight Games y haber participado en varios juegos de cartas, no fue hasta 2010 cuando empezó a jugar a los modernos juegos de mesa con familiares y amigos. “Mis dos primeros juegos de mesa modernos fueron el Bang! y el Guillotine”, desvela Víctor. Hoy por hoy, sus preferidos  son los juegos de pareja. “Son los que más juego”, sentencia.

Y si hay algo que define a Pérez Corbella, aparte de los trazos y colores de sus creaciones, es la dosis de humildad que aplica a su labor diaria. Tanto que es incapaz de destacar alguno de sus trabajos por encima de otros. “Yo creo que siempre estoy más orgulloso de lo que tengo en ese momento entre manos. Según los trabajos se van quedando atrás los miro con cariño, por supuesto, pero el momento en el que más orgulloso me siento de un trabajo siempre es cuando lo termino, lo envío y está todo aprobado. Y ahí me sería muy difícil destacar ninguno”.

En la actualidad, su mente, su ordenador y sus libretas de bocetos están cargados de multitud de encargos. “Recientemente he acabado unas cuantas criaturas para un bestiario de Freeport para Green Ronin, varios concepts para miniaturas para Anttimater Games, alguna ilustración para Shadowrun y varias cartas para el juego Dungeon Crawler. Tengo prácticamente terminados dos juegos que iban a publicarse en la editorial PlayThisOne pero que finalmente aparecerán editados por Pumpkin Games (que digamos, es una escisión de la anterior); son SinkIt Pirates y Royals & Rebels. Con Pumpkin Games estoy trabajando ahora en otros dos juegos también, Tricky Dungeon y Dino Battle. Con NSKN Games, con la que colaboré recientemente en el juego In the Name of Odin, estoy realizando ahora un juego completo que se llamará Dragonsgate College. Y para editoriales españolas tengo tres juegos entre manos en estos momentos: Covenant para GenX Games, Vestigia para Gringel Games y Parallax para NO Ctrl-Z Games”, explica Víctor.

Estos dos últimos proyectos saldrán mediante plataformas de mecenazgo. Víctor tiene clara su postura al respecto. “En el caso de los juegos de mesa en concreto, me parece genial que exista un sistema como este, en especial para la gente quiera sacar su proyecto adelante y que no dispone del apoyo de una gran editorial o que tiene la intención de fundar una pequeña editorial”, asegura.

Es indudable que el panorama de la ilustración actual está viviendo un momento álgido en cuanto a calidad y cantidad de representantes y entre ellos destaca los primeros que le vienen a la cabeza: Kekai Kotaki, Dave Rapoza, Enrique Fernández y Jason Chan. Y puestos a ilustrar una reedición de un juego antiguo como la que ha hecho Paul Mafayon con la nueva versión de Diamant, Víctor se decantaría por uno que tiene en su ludoteca: Bohnanza.

Y aunque Víctor elude describirse a sí mismo, es imposible eludir el piropo que le lanzó Mark Chaplin en boardgamegeek.com. Chaplin dijo de Corbellá que era Freelance artista who likes drawing monsters. O lo que es lo mismo, aunque en español: artista a quien le encanta pintar monstruos.

El indudable talento de este ilustrador madrileño hará las delicias de todos aquellos que disfruten jugando en las mesas con Dark Mater, Smash Up, Pathfinder y muchos otros. Pero si tenéis curiosidad por ver otros trabajos, no dudéis en pasaros por sus diferentes cuentas en redes sociales y álbumes online:

http://www.vpcorbella.com/

https://twitter.com/VPCorbella/

https://www.instagram.com/vpcorbella/

https://www.facebook.com/VIctor.P.Corbella.Art

http://victor-p-corbella.tumblr.com/

http://corbella.deviantart.com/

 

 

 

 

 

 

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